abr
28
2011

Pruebas clínicas para el diagnóstico de inestabilidad segmentaria lumbar: una revisión sistemática.

Para definir la inestabilidad segmentaria lumbar podemos aceptar la definición propuesta por White y Panjabi en 1990: “La inestabilidad clínica es la pérdida de la habilidad del raquis de mantener, bajo cargas fisiológicas, un patrón de desplazamiento tal que no se produzca déficit neurológico inicial o adicional, ni deformidad mayor, ni dolor incapacitante”.

Os presento una revisión sistemática sobre los distintos tipos de examenes clínicos que nos sirven para el diagnóstico de la inestabilidad segmentaria lumbar. Actualmente, el artículo es accesible en su totalidad.

En cuanto a la etiología podemos distinguir entre causas congénitas y adquiridas.
Entre las causas congénitas:

  • La más frecuente es la espondilolistesis ítsmica o congénita, provocada por una espondilolisis.
  • Cada vez se ve con mayor frecuencia inestabilidad entre dos vértebras, de menor intensidad que la patología anterior, que coinciden con anomalías de transición lumbosacras (lumbarización de la primera vértebra sacra o sacralización de la quinta vértebra lumbar).
  • Anomalías en la alineación de los cuerpos vertebrales, como es el caso de las escoliosis.
  • Inestabilidad segmentaria, de probable causa congénita, no coincidentes con anomalías de transición.

Causas adquiridas:

  • Degeneración artrósica
  • Perdidas estructurales postquirúrgicas
  • Patologías que inciden sobre la columna lumbar, como las infecciones o tumores.
  • Debilidad Muscular (Problemas posturales).
  • Degeneración discal y Facetaria.

Con respecto a la clínica, aunque algunos autores insisten en que  la  aparición  de episodios de dolor lumbar acompañados de ciática recurrente es característico de la presencia de una inestabilidad, otros opinan que la inestabilidad segmentaria lumbar per se es una causa poco frecuente de ciática. De hecho, la manifestación clínica más frecuente en la inestabilidad degenerativa, al igual que en la espondilolisis, es el dolor lumbar y/o referido. De todas formas, hay que tener presente que no existen síntomas específicos de inestabilidad.

En cuanto al diagnóstico es fundamental la radiografía dinámica de columna lumbar, continúa siendo la base del diagnóstico radiológico, el TAC y la RMN pueden ayudar a valorar las causas y los tejidos blandos circundantes.

Desde el punto de vista de Rehabilitación el tratamiento conservador de los pacientes con lumbalgia mecánica secundaria a inestabilidad se puede dividir en  cinco fases: 1) movilización temprana protegida, 2) estabilización espinal, 3) potenciación con raquis neutral y entrenamiento general, 4) regreso al trabajo y/o deporte, 5) programa de mantenimiento.

J Orthop Sports Phys Ther. 2011 Mar;41(3):130-40. Epub 2011 Feb 2.
Clinical tests to diagnose lumbar segmental instability: a systematic review.
Alqarni AM, Schneiders AG, Hendrick PA.


Ultraresumen:

  • Tipo: Revisión Sistemática.
  • Conclusiones: Esta revisión sistemática encontró que la mayoría de las pruebas clínicas de rutina empleadas para el diagnóstico de inestabilidad lumbar solo han demostrado una capacidad limitada para hacerlo. Los resultados, sin embargo, indican que la prueba de extensión lumbar pasiva puede ser útil en la práctica clínica para diagnosticar inestabilidades lumbares estructurales. Se requiere investigación adicional para validar su uso para el diagnóstico de inestabilidad lumbar en todas las personas con lumbalgia. NIVEL DE EVIDENCIA: Diagnóstico, 2a nivel.

Podemos leer el artículo completo: Pruebas clínicas para el diagnóstico de inestabilidad segmentaria lumbar.

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